United Kingdom • 🌿 Progressive

Kawan's staff keeps working while investors move on after opening day

Kawan's staff keeps working while investors move on after opening day

Kawan, the Uncle Roger restaurant in London's Chinatown, was found understaffed and underpatronized by critic Grace Dent six weeks after opening, according to…

The staff at Kawan — the Chinatown restaurant launched by YouTube comedian Uncle Roger — are working a near-empty dining room six weeks after the venue opened in London's West End. According to The Guardian, food critic Grace Dent visited on a Thursday lunchtime and described the workers as pleasant but carrying "the air of stewards rearranging the Titanic's sun loungers." The investors who backed the restaurant calculated that 10 million YouTube subscribers could yield £159 million in revenue. The employees absorbed the outcome. 🔹 What happened: Nigel Ng, the Malaysian comedian behind the Uncle Roger persona, opened Kawan in London's Chinatown approximately two months ago. The restaurant offers dishes including Chinatown fried rice at £15.90, "firecracker rolls," barbecued pork "aji-no-bun," and ribs with a chocolate-and-orange glaze attributed to a YouTube collaborator. Ng attended the opening, had photographs taken, and had already departed by the time Dent's review was published. The review described the experience as being handed "a succession of phones showing memes you don't understand." 🔹 Why it matters: The younger demographic that follows Uncle Roger online did not appear as paying customers. The mid-40s couples who did visit encountered a menu structured around references to content creators they likely do not follow. The workers on the floor — whose livelihoods depend on covers served — are managing a room that the venue's own business model failed to fill. EPM has previously covered how digital-economy wealth in cities like San Francisco displaces workers in physical sectors. Kawan presents a smaller-scale version: digital metrics attract capital, but the physical workers carry the downside risk. 📌 EPM Take: No outlet covering this story has pointed out the specific irony at its center: Uncle Roger's entire brand is built on protecting Asian culinary workers from casual Western distortions of their food. His Jamie Oliver fried rice video resonated precisely because it defended a standard. Kawan's menu — with chocolate-glazed ribs "inspired" by a YouTube collaborator — applies the same casual logic Ng built his career criticizing. The workers in that dining room are not responsible for the menu concept. They are, however, the ones present six weeks later when the investors are not. The question the food press should be asking is not whether the restaurant survives, but who designed its exit strategy.

El personal de Kawan sostiene un restaurante que sus dueños vaciaron

El restaurante Kawan del YouTuber Uncle Roger opera con escasa afluencia seis semanas después de su apertura en el Chinatown de Londres.

Seis semanas después de inaugurarse en Chinatown de Londres, Kawan —el restaurante del famoso YouTuber Uncle Roger— recibe a su personal en un salón prácticamente vacío. Según The Guardian, la crítica Grace Dent describió a los trabajadores como "agradables" pero con el aire de quienes reorganizan tumbonas en el Titanic. Mientras los inversores calculaban si 10 millones de suscriptores de YouTube podían traducirse en £159 millones en ventas, el equipo de sala asume las consecuencias de una apuesta comercial que no consideró si los platos funcionarían. 🔹 Lo que pasó: El comediante malayo Nigel Ng, con más de 10 millones de suscriptores en YouTube bajo su alter ego Uncle Roger, abrió Kawan en el corazón del Chinatown londinense. El menú incluye platos a £15.90 como el arroz frito de Chinatown, además de opciones como "firecracker rolls" y costillas con glaseado de chocolate y naranja. La reseña de Dent en The Guardian describió algunos platos como "horribles" y la experiencia general como inaccesible para quien no comparte las referencias internas del creador de contenido. 🔹 Por qué importa: Los trabajadores del restaurante —cuya situación laboral depende de la afluencia de clientes— operan en un local sin cola de espera y con escasa clientela en horario de almuerzo. Los jóvenes que consumen el contenido de Uncle Roger en línea no aparecieron como clientes. Las parejas de mediana edad que sí asistieron enfrentaron un menú construido sobre referencias a colaboradores de redes sociales que no les resultan familiares. El modelo expone cómo las decisiones de inversión basadas en métricas digitales pueden generar condiciones laborales precarias para quienes trabajan en el negocio físico. 📌 Conclusión EPM: El caso de Kawan tiene un componente que los medios especializados en gastronomía eluden: el costo humano del experimento. Los inversores que aplicaron la lógica de "10 millones de seguidores igual a 10 millones de clientes" ya recuperaron su foto en los escalones de la apertura. El personal, en cambio, trabaja jornadas en un restaurante que la propia crítica del Guardian describió como un ejercicio de chistes internos que no comunican con el comensal real. EPM ha documentado en cobertura reciente cómo en ciudades como San Francisco la economía digital desplaza a trabajadores de sectores físicos. Kawan es una versión gastronómica del mismo patrón: la valoración digital captura inversión, pero el riesgo lo absorbe quien sirve los platos.
📤 Share on Telegram

¿Te gustó este artículo? Recibe cobertura global en tu correo.

Suscríbete gratis / Subscribe free